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Lo que se esconde

Entre las grietas de la pintura, cicatrices de los cuadros, reveladoras de su avanzada edad, se esconden miles de historias que marcaron la existencia de sus autores. Marcaron sus vidas para después marcar sus lienzos.

jueves, 26 de noviembre de 2015

Vincent Van Gogh. Los girasoles locos.


Todo comenzó con un proyecto. Ahora sabemos que era más bien un sueño o una utopía, pero para Van Gogh fue algo muy real y palpable, una chispa que brotó de repente en su cabeza. Una chispa que, prendida, consiguió sacarle de la oscuridad que había invadido su vida y le provocó una vorágine creativa como pocas veces había experimentado. La ilusión del iluso Vincent no era otra que crear una comunidad de artistas que renovasen y reinventasen el arte de la época. Reuniendo a un nutrido grupo de artistas (entre los que se encontrarían Signat o Bernard) revolucionarían los planteamientos de la pintura y la sociedad.

Fragmento de un autorretrato. Extraída de ABC digital
Como primer “cuartel general” para su grupo de pintores, Vincent alquiló en Arlés una propiedad a la que llamó  “La casa amarilla” (la cosa va de casas y de colores:¡Frida Kahlo nació en La casa Azul!). Como primer inquilino y miembro de su sociedad, invitó a su amigo Gauguin a pasar una temporada juntos para poner en marcha su ambicioso plan.  Seguramente, una de las causas de la inviabilidad del mismo fue la bucólica relación entre los dos compañeros. No podría ser más irónica, pues si por algo se recuerdan esas no-tan-paradisiacas-vacaciones, es por el explosivo carácter de los hombres y aquellas disputas que dejaban salpicaduras de sangre.

De caracteres e intenciones muy dispares, tenían una manera diferente de concebir la vida y el arte. Gauguin personificaba el inconformismo y la búsqueda interminable.  Búsqueda de un sentido vital y de colores brillantes para elaborar sus cuadros. Antiguo agente de bolsa,  harto de la vida burguesa, ansiaba una revelación artística y personal, para lo que tendría que librarse de los convencionalismos. Sin embargo Van Gogh parecía serio y tranquilo, no tenía esa misma pulsión,  y su búsqueda de trascendencia  era más real y profunda. Tras una acalorada discusión, regada con bebida y frustraciones, el holandés atacó a Gauguin con una de sus navajas de afeitar. No fue él quien resultó herido. En un acceso de locura, su arrepentimiento y la angustia por la perspectiva de quedarse solo de nuevo y sin la compañía de Gauguin lo empujaron a cortarse una oreja y ofrecérsela a  su compañero a modo de disculpa.

Aunque se ha mitificado este episodio con miles de teorías de la conspiración, nosotros creemos que es solo otro ejemplo de un espíritu atormentado. Un espíritu atormentado que marcó las relaciones que Van Gogh tuvo a lo largo de su vida: con las mujeres y los hombres,  con el arte y consigo mismo.


Bibliogragía y fuentes
* NAIFEH, Steven; SMITH WHITE, Gregory. La Vida de Van Gogh. Penguin Classics. Estados Unidos. 2012

* CHAPARRO MARTÍNEZ, Sandra. Vincent Van Gogh. Razón y Fe: Revista Hispanoamericana de cultura. Número 1380. Páginas 299-306. Madrid. 2013. ISSN 0034-0235

* MCKENNA, Tonny. Vincent Van Gogh. En Critique: Journal of Socialist Theory. Número 39. 11/04/2015. Páginas 295-303. ISSN 03017605. Disponible online http://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/03017605.2011.561634

* LÓPEZ DIVI, Maria del Carmen; HERNANDO GARCÍA, Nuria. Enciclopedia Artística Vox. CREDSA, 1993. Madrid. ISBN 84-7153-738-9

* PUIG MARÍ, Eulalia, y equipo de redacción. Vox Diccionario Enciclopédico. Tomo cinco. CREDSA, 1990. Madrid. ISBN 84-7056-256-8

* FERRER, Isabel. 08/02/2002. La tormentosa relación artística de Van Gogh y Gauguin inunda Amsterdam. El País Digital. Fecha de consulta 19/11/2015. Disponible en http://elpais.com/diario/2002/02/08/cultura/1013122802_850215.html

Fotografía
Fotografía Fragmento de un autorretrato. Fecha de publicación 12/07/2015. Tras los pasos de Van Gogh en el 125 aniversario de su muerte. ABC digital. Fecha de consulta 25/11/2015. Disponible en  http://www.abc.es/cultura/arte/20150712/abci-aniversario-muerte-gogh-201507111721.html



miércoles, 25 de noviembre de 2015

Vincent Van Gogh I. Los girasoles locos.


"No hay genio sin un gramo de locura" (Aristóteles)
“La ciencia no nos ha enseñado aún si la locura es o no lo más sublime de la inteligencia” (Edgar Allan Poe)
“Los locos abren los caminos que más tarde recorren los sabios” (Carlo Dossi)

Aristóteles, Poe y Dossi hubieran tratado en vida a Van Gogh como solo se hizo tras su muerte: como a un genio y no como a un loco. Van Gogh alcanzó  el reconocimiento una vez que ya no caminaba entre sus campos amarillos y azules; halló la admiración debajo de la tumba, cuando  únicamente podía celebrar sus multitudinarias exposiciones con el polvo y los gusanos.
Como una broma de mal gusto, su  fama surgió un año después de su muerte, cuando sus cuadros, expuestos por el llamado Salón de los Independientes, despertaron el interés de los parisinos.

Autorretrato. Vincent Van Gogh, 1887.
Fotografía extraída de El País Digital
Vincent Van Gogh, el holandés itinerante, nació en 1853 en Groot-Zundert, Países Bajos, y murió 37 años después en la Provenza francesa. Como una curiosidad que nos deja entrever el resto de su  (particular) paso por el mundo, diremos que recibió el nombre de un hermano fallecido poco tiempo después de nacer. Por eso, cada vez que miraba la tumba con su  propio nombre, Vincent confundía el mundo de los vivos con el de los muertos.

    Aunque es difícil, intentaremos resumir en pocas palabras el comienzo de una vida "de artista": hijo de un pastor protestante, el mayor de seis hermanos, galerista, profesor, librero y estudiante frustrado de teología en Ámsterdam y Bruselas. Cuentan Smith y Naifeh en su libro La Vida de Van Gogh, que fue expulsado de la Escuela Belga de Evangelización en la que era predicador porque     
“ impresionado por sus infrahumanas penurias, Van Gogh llegó a dar a los mineros lo poco que tenía y a vivir más pobremente que ellos". Después de esta desilusión, su crisis espiritual lo llevó a viajar por Europa, pero en vez de encontrar de nuevo la fe en Dios, la encontró en el arte. Allí derramará su talento, cambiando los fieles por la paleta de colores. Siempre sensibilizado con la miseria, sus primeros cuadros los dedicó a retratar a los campesinos y los mineros (su cuadro “Los comedores de patatas” 1885). Lejos de la imagen hosca, perturbada y violenta que equivocadamente se ha dado de él,  Vincent se caracterizó por ser un hombre de carácter introvertido, servicial y comprensivo con el dolor y las necesidades ajenas. 
   
     Vincent contó con un mecenas a lo largo de toda su vida, su hermano Theo. El amor fraternal fue una de sus únicas constantes, aquello que logró darle cierta estabilidad. Theo era quien lo financiaba y le sacaba de los apuros económicos cuando malgastaba el dinero y la pintura no le permitía subsistir. Aunque cuatro años menor, fue además una especie de consejero y figura paterna, ya que guió a su hermano acercándole a la pintura (lo encomió a dar sus primeras clases en La Haya) y alejándole de las malas compañías y los desengaños amorosos.


     El primero de sus muchos fracasos sentimentales lo tuvo con una joven llamada Úrsula, quien rechazó la proposición de matrimonio que le hizo un Vincent enamorado e inexperto. Parece que esta mala experiencia marcó el recorrido de su senda amorosa, porque Van Gogh llegaría a enamorarse varias veces, pero siempre sin encontrar la felicidad. Desconocemos las artes amatorias del pintor, pero parece que sus cualidades de seducción no eran las mismas que sujetando un pincel. Puede que solo tuviera mala suerte. Puede que siempre buscase mujeres que no eran capaces de corresponderle. Su prima Kate fue su segundo gran amor y también el segundo gran rechazo de su vida. 


Bibliografía y Fuentes

* NAIFEH, Steven; SMITH WHITE, Gregory. La Vida de Van Gogh. Penguin Classics. Estados Unidos. 2012

* CHAPARRO MARTÍNEZ, Sandra. Vincent Van Gogh. Razón y Fe: Revista Hispanoamericana de cultura. Número 1380. Páginas 299-306. Madrid. 2013. ISSN 0034-0235

* MCKENNA, Tonny. Vincent Van Gogh. En Critique: Journal of Socialist Theory. Número 39. 11/04/2015. Páginas 295-303. ISSN 03017605. Disponible online http://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/03017605.2011.561634

* LÓPEZ DIVI, Maria del Carmen; HERNANDO GARCÍA, Nuria. Enciclopedia Artística Vox. CREDSA, 1993. Madrid. ISBN 84-7153-738-9

* PUIG MARÍ, Eulalia, y equipo de redacción. Vox Diccionario Enciclopédico. Tomo cinco. CREDSA, 1990. Madrid. ISBN 84-7056-256-8

* FERRER, Isabel. 08/02/2002. La tormentosa relación artística de Van Gogh y Gauguin inunda Amsterdam. El País Digital. Fecha de consulta 19/11/2015. Disponible en http://elpais.com/diario/2002/02/08/cultura/1013122802_850215.HTML
 
*Proverbia. Página web. Fecha de consulta 15/11/2015. http://www.proverbia.net/citastema.asp?tematica=445

Fotografías
* Fotografía, Autorretrato de Van Gogh 1887. Fecha publicación 02/09/2015. Van Gogh, un asunto de familia. El País digital. Fecha de consulta 18/11/2015. Disponible en http://elpais.com/elpais/2015/08/31/eps/1441036621_818484.html

lunes, 23 de noviembre de 2015

Frida Kahlo II. Con la columna y el alma rotas.

Diego Rivera y su ex mujer
Angelina Belioff en 1911. El País

     Canta Joaquín Sabina en una de mis canciones favoritas “Diego Rivera, lápiz en mano, dibuja a Frida Kahlo desnuda”. Afortunadamente para todos los que tenemos ojos, fue la mexicana quien lo dibujó a él, y no desnudo, sino con ropa.  Demasiado gordo y feo (¡y ateo, además!) para el gusto de la madre de Frida, la pareja se conoció en 1922, pero no volvió a encontrarse hasta 1928. Poco tiempo después, la pintora y el muralista (20 años mayor) se casaron en Coyoacán. Además del arte les unían las inquietudes políticas, pues ambos fueron miembros del Partido Comunista Mexicano (es conocida su amistad con Trotsky, a quien acogieron durante su estancia en México). Su relación fue apasionada, llena de enredos e infidelidades que desembocaron en un divorcio. Frida hablaba así de su marido “Yo sufrí dos accidentes graves en mi vida … Uno en el que un tranvía me tiró al suelo y el otro era Diego.”   A pesar de todo, parece que el amor tormentoso es el que crea mayor adicción. Solo pasaron 12 meses separados antes de casarse de nuevo


La Columna Rota, 1944. El País
     En una sucesión de metáforas, Frida recoge en este cuadro de madurez todos  los acontecimientos, que, a lo largo de los años, le dejaron la columna y el alma rotas. La escena parece sencilla, sin detalles, pero conocemos a la figura erigida en el centro, por lo que entrevemos la crudeza que se esconde tras la aparente simplicidad. Frida se autorretrata de frente, por dentro y por fuera, haciendo a la vez una descripción física y una introspección a los rincones de su cabeza atormentada.

Autorretrato. El País
     El cuerpo está partido en dos, sujetado por una columna jónica agrietada que puede desmoronarse en cualquier momento. Un corsé ortopédico de metal, como los que tuvo que llevar después del accidente, es lo único que parece mantenerlo todo unido. Decenas de clavos, metáfora del dolor lacerante de las secuelas, entran en su piel. Y Diego. Diego aparece bajo la forma del clavo más grueso. Se posa sobre uno de sus pechos desnudos y le penetra directamente en el corazón. Frida ha intentado dejar clavada la punta y también arrancársela, pero de ninguna de las maneras la herida ha dejado de sangrar. Las lágrimas que brotan de sus ojos significan desolación, al igual que el paisaje  desértico que se extiende a su espalda: el mundo es soledad. Los colores son vivos, y no vemos a través de ellos el tenebrismo de una escena tan lúgubre. Frida cree que la imagen ya es lo bastante descriptiva como para que entendamos que la oscuridad se aloja dentro de ella, por resplandeciente que pueda ser el exterior.

Nueve años después de que pintase “La columna rota”, Frida sumó a la lista de achaques una pierna amputada, aquella afectada por la poliomielitis. No tenía pierna ni un útero fructífero y vivía con la pelvis hecha pedazos, A pesar de todo, y quizás gracias a ello, sus famosas cejas, sus vestidos de colores, sus trenzas y la pasión que ponía en sus obras la convirtieron en la artista mexicana más querida y reconocida de todos los tiempos. Como ella mimas dijo: "Pies para qué los quiero si tengo alas pa'volar".

Bibliografía y Fuentes
* KETERMAN, Andrea. Frida Kahlo, 1907-1954:Pain and Passion. Taschen, 1992. Alemania.

 * TIBOL, Raquel. Frida Kahlo: una vida abierta. Universidad Nacional Autónoma de México. Editorial Oasis, 1983. México

* Museo Frida Kahlo. Biografía de Frida Kahlo. Documento en pdf. Fecha de consulta 17/11/2015. Disponible en http://www.museofridakahlo.org.mx/esp/1/frida-kahlo/biografia

* Biografías y vidas. Biografía de Frida Kalho. Enciclopedia online. Fecha de consulta 17/11/2015. Disponible en  http://www.biografiasyvidas.com/biografia/k/kahlo.htm

* TAYMOR, Julie. Frida.(2002). 120 min. Estados Unidos. Miramax

* Página oficial de la OMS. Sección Temas de la Salud. Fecha de consulta 19/11/2015.Disponible en http://www.who.int/topics/poliomyelitis/es/

Fotografías
* Fotografía, La Columna Rota, de Frida Kalho. Fecha de publicación 27/10/2005. El País hemeroteca. Fecha de consulta 18/11/2015. Edición Digital. Disponible en http://elpais.com/diario/2005/10/27/cultura/1130364001_740215.html

* Fotografía, Perro Itzcuintli conmigo (1938). Fecha de publicación 27/06/2013. El País digital. Fecha de consulta 17/11/2015. Disponible en http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/06/27/paisvasco/1372347012_617120.html


* Fotografía Diego Rivera y Angelina Beloff en 1911. Fecha publicación 24/07/2015. El País Digital. Fecha de consulta 16/11/2015. Disponible en http://cultura.elpais.com/cultura/2015/07/22/actualidad/1437586718_573411.html

jueves, 19 de noviembre de 2015

Frida Kahlo I. Con la columna y el alma rotas.


     Dolor. Agudo, punzante, que atraviesa como los clavos de este lienzo la piel y el corazón. El dolor ha sido (junto a la denuncia o la esperanza de las que hablábamos en Géricault) otro de los temas estrella de la pintura, quizás por su capacidad de mover y conmover  tanto como el amor o el odio. Sin lugar a dudas, Frida Kahlo ha sido el paradigma de artista sufridora, máxima exponente de la pintura mexicana y ejemplo de cómo extraer el delirio físico y emocional para hacerlo arte.

  
Frida Kahlo en México, El País
   Hizo de estas sensaciones el tema principal de sus dibujos, pues los padecimientos  que experimentó a lo largo de su vida  (sobre todo durante la infancia y juventud)  marcaron el carácter trágico y misterioso de su obra. Tenemos que entender los lienzos de la pintora sudamericana como un diario íntimo. En ellos escribía sus frustraciones diarias, dejándonos como legado la representación de una vida de tragedia y reflexión personal.

     Nacida en el hogar familiar, Casa Azul, (México-1907) fue la tercera de cuatro hijas. Con solo seis años, se contagió de una poliomielitis que le causaría parálisis en la pierna derecha. La poliomielitis es un virus que afecta sobre todo a niños pequeños, atacando muy rápidamente el sistema nervioso y produciendo inmovilidad en las extremidades. Parece que la fatalidad se empeñaba en perseguirla: en el septiembre de su 18 cumpleaños, un tranvía arrolló el autobús en el que viajaba. Aunque sobrevivió al accidente, le dejó graves secuelas. Frida había sufrido daños en la espina dorsal y tenía la pelvis fracturada. Pasó meses postrada en una cama, pero podríamos decir que la convalecencia tuvo su premio: mientras el cuerpo estaba atrofiado, su cabeza se agitó más que nunca, emprendiendo un viaje creativo para huir del tedio y que supuso el principio de su producción.

La columna rota (Frida Kahlo 1944), El País
      Debido al infortunio del tranvía su matriz quedó herida, lo que hacía imposible tener hijos. Tras dos traumáticos abortos que le causaron una depresión, la maternidad se convertía en uno de sus sueños frustrados. La hostilidad de su vientre fue motivo recurrente en sus cuadros. Ahí derramaba la rabia por las vidas que no nacerían de ella, aunque nosotros creemos que su creación ha sido más trascendental y valiosa para el mundo que los bebés que pudiera haber engendrado.


     En su obra se entremezclan sufrimiento, exaltación de la identidad mexicana y la pasión marcada a fuego que sintió por Diego Rivera. Lo onírico y lo verídico de sus cuadros la convirtieron en una pintora a la que era difícil asignar un estilo. "Se me tomaba por una surrealista. Ello no es correcto, yo nunca he pintado sueños, lo que yo he representado era mi realidad". Su rechazo a los surrealistas era tal que llegó a escribir de ellos "No puedes imaginarte lo joputas que son esta gente; me hacen vomitar. Son tan condenadamente intelectuales y degenerados que ya no los aguanto más".


Bibliografía y Fuentes

* KETERMAN, Andrea. Frida Kahlo, 1907-1954:Pain and Passion. Taschen, 1992. Alemania. 

* TIBOL, Raquel. Frida Kahlo: una vida abierta. Universidad Nacional Autónoma de México. Editorial Oasis, 1983. México

* Museo Frida Kahlo. Biografía de Frida Kahlo. Documento en pdf. Fecha de consulta 17/11/2015. Disponible en http://www.museofridakahlo.org.mx/esp/1/frida-kahlo/biografia

* Biografías y vidas. Biografía de Frida Kalho. Enciclopedia online. Fecha de consulta 17/11/2015. Disponible en  http://www.biografiasyvidas.com/biografia/k/kahlo.htm

*TAYMOR, Julie. Frida.(2002). 120 min. Estados Unidos. Miramax

* Página oficial de la OMS. Sección Temas de la Salud. Fecha de consulta 19/11/2015.Disponible en http://www.who.int/topics/poliomyelitis/es/

Fotografías
* Fotografía, La Columna Rota, de Frida Kalho. Fecha de publicación 27/10/2005. El País hemeroteca. Fecha de consulta 18/11/2015. Edición Digital. Disponible en http://elpais.com/diario/2005/10/27/cultura/1130364001_740215.html


domingo, 15 de noviembre de 2015

La balsa de Medusa II: La esperanza es lo último que se pierde. Y la crítica, también.

  En el año 1816, el fracaso de las guerras napoleónicas volatilizó el proyecto de gran imperio y los planes de dominación galos. Lejos quedaban las ideas de la ilustración que habían hecho germinar  la revolución francesa. Europa se encontraba frente a frente con la Restauración, y la sangre derramada por los revolucionarios franceses ahora se antojaba inútil. Para intentar recuperar el “esplendor perdido”, Francia (entre otras muchas potencias europeas) se lanzó a la conquista de nuevos territorios en un afán colonialista que contó con el apoyo de la nobleza y el rechazo de una gran parte del pueblo y de los intelectuales de la época.

      El anhelo de recuperar la antigua colonia franca de Senegal fue la causa de los acontecimientos que llevaron a Géricault a pintar La Balsa de Medusa, alegoría de la brutalidad del colonialismo y las heridas  que abre en los países ocupados y en los ocupadores. El rey y el ministro de la Marina, Du Bouchage, ordenaron una expedición para recuperar la ciudad de San Luis, capital del país africano. Siguiendo la costumbre, pues poner en riesgo las valiosísimas vidas de los nobles y la aristocracia era algo impensable, la expedición la formaban en su mayoría (salvo los altos cargos del navío) soldados rasos y gente del pueblo llano. Estos trabajadores de distintos oficios y nacionalidades repoblarían Senegal junto a sus mujeres e hijos. 

Napoleón derrotado.
Fotografía obtenida del
 ABC

     El convoy lo encabezaba Medusa, seguido por otros tres barcos más pequeños. Dicen los autores del estudio “Meditación sobre la medusa” (abajo el enlace para que podáis acceder al texto completo) que Medusa tenía capacidad para 250 personas pero que “la fragata en sí, era la alegoría de todo un pueblo”, ya que la distribución se hacía por clases y las condiciones del viaje fueron infrahumanas para una parte de la tripulación: los más humildes eran obligados a dormir a la intemperie.

     En una cadena de catastróficas decisiones sobre el gobierno del barco, la nave encalló en el banco de arena Arquin, frente a las costas africanas. De ese barco varado podrían haberse salvado 200 personas, pues cada uno de los cuatro botes salvavidas tenía espacio para 50. Pero la vanidad y la ineptitud del futuro gobernador  de Senegal y del capitán del navío Hugues Du Roy de Chaumereys (culpables del propio accidente) hizo que los botes se ocuparan por los que gozaban de mejor posición económica y social, dejando muchas plazas sin cubrir. Géricault denunció una verdad histórica: a lo largo del tiempo, los pobres han pagado con su vida la insensibilidad y el egoísmo de aquellos que se creen seres superiores.

     Fueron 160 hombres, mujeres y niños los que se hicieron a la mar en una improvisada balsa de madera. La comida era muy escasa y el agua potable, inexistente.  En los días y noches que siguieron, la mayoría de los náufragos perdieron la vida: unos engullidos por las olas, otros devorados por tiburones, algunos suicidándose y los demás víctimas del hambre, peleas y enfrentamientos. Los supervivientes narraron que, en apenas 72 horas, el mar se había tragado a más de 90 personas. Sus mandíbulas tuvieron que masticar cuero y tela, y sus labios bebieron orines para calmar la sed. Poco después tuvieron que recurrir a la necrofagia, algo que ha hecho tristemente célebre la historia de la balsa. 

     El testimonio de Savigny, el navegante al que debemos el diario de a bordo, habla así sobre este episodio: “Aquellos que habían conservado la vida se lanzaron ávidamente sobre los cadáveres que cubrían la balsa. Los cortaron en trozos e incluso algunos los devoraron inmediatamente. Una gran parte de nosotros rechazó tocar aquel espantoso alimento, pero finalmente cedimos a una necesidad que es más fuerte que cualquier humanidad. Veíamos aquella horrible comida como un medio deplorable y único de prolongar nuestra existencia. El propio Savigny propuso cortar los cadáveres en tiras y secarlos al sol. El espectáculo de los cadáveres sangrientos horrorizo particularmente a los salvadores, que al principio los tomaron por fragmentos de vela o ropa hechas jirones”. Se cuenta que, si los cuerpos ya estaban desechos, la culpa del canibalismo terminó por destruir  el ánimo de la tripulación. La desesperación, el agotamiento y el derrotismo los hacía ser muertos en vida.
La Balsa de la Medusa , Géricault 1818. 
Ftografía obtenida de ABC blogs


Podrían pintarse mil cuadros retratando cada uno de estos acontecimientos. Pero Géricault elige para su obra el momento en el que acaba la odisea en el mar africano. Fue una luz en el horizonte lo que terminó llevando a tan solo 15 personas de vuelta a casa. Imaginándose ese momento, nuestro romántico dibujó lo que ha pasado a la historia del arte como “pirámide de la esperanza”. En esta forma triangular, se apiñan los cuerpos de los supervivientes. Unas figuras se alzan encima de otras para elevar al hombre que intenta, desesperadamente pero con esperanza, atraer el barco que se acerca. Mientras, un padre mira al vacío con una mirada también vacía, pues sujeta el cuerpo inerme de su hijo, cuyos pies son mecidos por las olas. Quizás esté reflexionando sobre la condición humana. Quizás no esté reflexionando sobre nada. Las dos pirámides que aparecen son una metáfora del ardor humano. En las bases yacen varios cadáveres y progresivamente, a medida que asciende, los cuerpos van recuperando su vitalidad, pasando de seres moribundos a hombres vigorosos que se agitan dando la bienvenida al barco y a la vida.

     El sentido de La balsa de Medusa es denunciar un suceso silenciado por las autoridades francesas del momento. Las víctimas del imperialismo y de la arrogancia aristocrática fueron ignoradas  e incluso castigadas cuando quisieron revelar a la opinión pública la trágica aventura. Tres años después, un joven pintor acusó al estado de imperialista y asesino. De darle más valor a  tierras extranjeras que a los hijos de la propia patria. La sociedad francesa fue consciente de los hechos acaecidos después de que Géricault pudiera exponer su cuadro, y fue en ese momento en el que hubo una respuesta por parte del État.

     El arte ha estado durante siglos al servicio del poder, pero nunca ha sido tan poderoso como cuando se vuelve en su contra y utiliza los colores y texturas para ejercer una crítica mordaz. Los artistas son creadores, no solo de su obra, sino también de las reflexiones y anhelos de una sociedad que espera y cree en algo mejor. Es una forma creativa de alcanzar el conocimiento de la realidad injusta para comenzar una reivindicación. Como este lienzo, nos muestra la peor parte de nosotros, pero también la fortaleza de la condición humana y nuestras posibilidades de cambio. El arte puede ser revelación, rebelión, grito y triunfo.

Bibliografía y fuentes
* LAWRENCE, John;  IZQUIERDO MARTÍN, Jesús. La guerrilla española y la derrota de Napoleón. Alianza Editorial, 1999. Madrid. ISBN: 84-206-7946-1

* GOMBRICH, Ernst. Resumen de Historia del arte. 2007. Documento Microsoft Word (Online). Página 6.   Fecha de consulta 09/11/2015. Disponible en  http://www.mundodescargas.com/apuntes-trabajos/arte/decargar_ernst-gombrich.PDF

* NORIEGA, Javier. (26/04/2014). La maldición de la Medusa. El naufragio más terrible de Francia. El Mundo (online). Disponible en http://abcblogs.abc.es/espejo-de-navegantes/2014/04/26/la-maldicion-de-la-medusa-el-naufragio-mas-terrible-de-la-francia/

* Géricault, the Panorama, and Sites of Reality in the Early Nineteenth Century. En Grey Journal 01/10./2002. ISSN:1526-3819

* Sin autores. Meditación sobre la Balsa de Medusa. Blog Pan y Rosas. Documento PDF online. Fecha de consulta 10/11/2015. Disponible en http://www.panyrosas.es/medusa.PDF
* FERNÁNDEZ TOMÁS; TAMARO, Elena. Theodor Géricault. Enciclopedia Biografías y Vidas (Online). Fecha de consulta 11/11/2015. Disponible en http://www.biografiasyvidas.com/biografia/g/gericault.htm

Fotografías
* Fotografía, Napoleón, un inepto sexual que desesperaba en la cama a su mujer. .Fecha de publicación 01/06/2015Archivo ABC. Digital. Disponible en http://www.abc.es/cultura/20150601/abci-napoleon-josefina-inepto-sexual-201506011116.html


* Fotografía, La Balsa de la Medusa. Fecha de publicación 24/06/2014. ABC blogs. Digital. Disponible en http://abcblogs.abc.es/espejo-de-navegantes/2014/04/26/la-maldicion-de-la-medusa-el-naufragio-mas-terrible-de-la-francia/

La balsa de Medusa I: la esperanza es lo último que se pierde. Y la crítica, también.

La Balsa de la Medusa, Géricault.
 Flickr, Creative Commons License

Pocos cuadros reflejan como el de Géricault la complejidad de las emociones humanas. La desesperación y la esperanza, antítesis la una de la otra pero que, como dos cuerpos que se quieren y odian a partes iguales, suelen ir juntas de la mano, a veces inseparables. Son estos dos sentimientos los que gobiernan la pintura, desde las aguas embravecidas que se calman a medida que se alejan de la balsa, hasta los rostros descompuestos, pero que aún así siguen conservando su luz.  


La Hyène de la Salpêtrière
 Géricault realizó numeros dibujos
de enfermos mentales.
Flickr. CC license
     Théodore Géricault (Ruan 1791- París 1824) fue uno de los mayores representantes del romanticismo francés. El espíritu romántico se plasmó tanto en su obra como en su vida, ya que, antes de morir con 33 años debido a un accidente de equitación, había sido un huérfano acomodado, dejado embarazada a su tía y huido del amor y la responsabilidad a Italia. Fue allí donde se enamoró de nuevo, pero esta vez de Miguel Ángel y Caravaggio, que pasaron a ser sus referentes y sirvieron de inspiración para sus creaciones posteriores.

Dice Gombrich en su estudio Historia del Arte, que Delacroix y él son "maestros del color, la representación del vigor, de la voluntad y de la energía contenida".
Se le conoce como un autor irreverente y reivindicativo, lo que irremediablemente se trasladó a  su pintura. Lejos de lo que propugnaba el neoclasicismo de la época (serenidad, fuerza, racionalismo), Géricault quiso hablar de las realidades más mundanas, que distan mucho de ser las más amables a los ojos de la sociedad.
 Empezó de ese modo a hacer la crítica social y política gracias a la cual le dedicamos esta primera (y especial) entrada del blog. 




La belleza del desastre. Documentales Palettes




Bibliografía y fuentes
* LAWRENCE, John;  IZQUIERDO MARTÍN, Jesús. La guerrilla española y la derrota de Napoleón. Alianza Editorial, 1999. Madrid. ISBN: 84-206-7946-1

* GOMBRICH, Ernst. Resumen de Historia del arte. 2007. Documento Microsoft Word (Online). Página 6.   Fecha de consulta 09/11/2015. Disponible en  http://www.mundodescargas.com/apuntes-trabajos/arte/decargar_ernst-gombrich.PDF

* NORIEGA, Javier. (26/04/2014). La maldición de la Medusa. El naufragio más terrible de Francia. El Mundo (online). Disponible en http://abcblogs.abc.es/espejo-de-navegantes/2014/04/26/la-maldicion-de-la-medusa-el-naufragio-mas-terrible-de-la-francia/

* Géricault, the Panorama, and Sites of Reality in the Early Nineteenth Century. En Grey Journal 01/10./2002. ISSN:1526-3819

*JAUBERT, Alain. La belleza del desastre. Théofor Géricault. Documentales Palettes. Pa´rís (2002) 29 min. (Coproducciones Arte France / Museo del Louvre/ Palette Producciones. )Disponible en http://www.biografiasyvidas.com/biografia/g/gericault.htm

* Sin autores. Meditación sobre la Balsa de Medusa. Blog Pan y Rosas. Documento PDF online. Fecha de consulta 10/11/2015. Disponible en http://www.panyrosas.es/medusa.PDF

* FERNÁNDEZ TOMÁS; TAMARO, Elena. Theodor Géricault. Enciclopedia Biografías y Vidas (Online). Fecha de consulta 11/11/2015. Disponible en https://www.youtube.com/watch?v=bTS3QMQFjTA

Fotografías
* Flickr. Dominio público, Creative Commons. Disponible en https://www.flickr.com/photos/ilsenzanomeanam/22182941231/in/photolist-zNenzZ-yQrPcK-zNendX-yQhWXy-zuJmZh-zuGFjE-zNeia6-zNei6t-yQrMbR-yQrJQi-zuJhUU-zuP4z8-zK1XyQ-yQrU9i-zuJrSU-zuGRRG-zLdaR3-zNerYZ-zLdaCs-zuPaMt-zuJriY-zK1RSE-zuGR4Q-zK1REL-yQrT2t-zMjQsB-yQi1Ub-zLd9Hb-zuJqxj-zK1QW1-zLd8Tf-zLd8Mo-zuGPsy-zMjPMZ-zLd9b9-zuGQ3b-zuGPyq-zuJpso-zNepLc-zuJp61-zK1Ppo-zuP8da-zuGNAJ-zMjMWV-zuGNqy-zuGNdu-zuGN89-zuJpeh-zMjNyM-zuGNWJ/

* Fickr. Dominio público, Creative Commons, Disponible en https://www.flickr.com/photos/ilsenzanomeanam/22182940011/in/photolist-zNenzZ-yQrPcK-zNendX-yQhWXy-zuJmZh-zuGFjE-zNeia6-zNei6t-yQrMbR-yQrJQi-zuJhUU-zuP4z8-zK1XyQ-yQrU9i-zuJrSU-zuGRRG-zLdaR3-zNerYZ-zLdaCs-zuPaMt-zuJriY-zK1RSE-zuGR4Q-zK1REL-yQrT2t-zMjQsB-yQi1Ub-zLd9Hb-zuJqxj-zK1QW1-zLd8Tf-zLd8Mo-zuGPsy-zMjPMZ-zLd9b9-zuGQ3b-zuGPyq-zuJpso-zNepLc-zuJp61-zK1Ppo-zuP8da-zuGNAJ-zMjMWV-zuGNqy-zuGNdu-zuGN89-zuJpeh-zMjNyM-zuGNWJ/


sábado, 14 de noviembre de 2015

Como diría Gaugain, "¿Quienes somos?¿De dónde venimos?¿A dónde vamos?"


La gran torre de Babel. Pieter Brueghel.
1563
Flickr. Creative Commons
     Entre las grietas de la pintura, cicatrices de los cuadros que revelan su avanzada edad, se esconden miles de historias que marcaron la existencia de sus autores. Marcaron sus vidas para después marcar sus lienzos.

     Son infinitos los estudios, relatos, conjeturas, incluso teorías conspiratorias sobre la misteriosa sonrisa de la Gioconda y los objetos voladores de grabados medievales. En este blog creemos que el arte es capaz de elevarnos como esos ovnis, hacer que nuestros pies no toquen el suelo, transportarnos con reflejos de luz y colores entremezclados hasta existencias inexistentes.

     Pero, aunque intentar descifrar mensajes extraterrestres ocultos en los cuadros de Da Vinci puede ser apasionante, conocer las experiencias que motivaron a los pintores a elaborar su obra nos permite profundizar en la vida del arte. Vida que es, en cierto modo la nuestra propia. 

     
     Por eso, durante nuestra aventura, conoceremos algunos de los motivos que han llevado a estos genios pictóricos a crear su magia. Conoceremos los secretos que se esconden tras la pintura cuarteada. 


Fotografía
*La gran torre de Babel. Pieter Brueghel 1563. Flickr. Anam Ill Senzanome. Creative Commons. Disponible en https://www.flickr.com/photos/ilsenzanomeanam/22172690695/in/photolist-zMjQsB-yQi1Ub-zLd9Hb-zuJqxj-zK1QW1-zLd8Tf-zLd8Mo-zuGPsy-zMjPMZ-zLd9b9-zuGQ3b-zuGPyq-zuJpso-zNepLc-zuJp61-zK1Ppo-zuP8da-zuGNAJ-zMjMWV-zuGNqy-zuGNdu-zuGN89-zuJpeh-zMjNyM-zuGNWJ-zuGN1f-zuGMUU-zK1Np7-zLd6XS-zuP6Yg-zuJnzW-zLd6Gb-zLd6xo-zuP6BK-yQhWEu-zMjKZ8-yQhWsq-zK1LWs-zuGLdC-zLd5kJ-zuP5ox-zNemp2-zuGKRf-yQhVFL-zMjK4v-zK1L5C-zMjJSt-yQhV2E-yQhV5q-zK1Kv

Fotografía Header

*Burning Time. Rysselbergue. Flickr. Creative Common License. Disponible en https://www.flickr.com/photos/ergsart/21748867644/in/photolist-z8SCCC-A3hz9V-zKhARu-z6kT7F-zJFXVH-z9PSvr-zMuCTj-z5cegx-zLEAnU-z5bJqC-A5yYvB-zLn1rm-A6qNXT-A26nij-zKH9Ji-z77jV6-z9GxYa-A6RQgv-z85M1m-z4gu9r-A2zfTK-A5rpyj-zLiNVb-zHhMAh-zKkz95-zNgukA-zLHymb-z8QUEG-zZxy4U-zHtTc5-zXVEgf-A1ZXEo-z77fPv-zHhUCU-A5aGAr-zP8Xco-A25bAj-z88qqM-z7xZ3Z-zJ882p-z8eD1p-A2T8bq-A2FGPm-A2c24Q-zLZ28P-zLSVC3-A1HqdF-zMCYMk-A5i6U6-zL6uZA