Archivo del blog

Lo que se esconde

Entre las grietas de la pintura, cicatrices de los cuadros, reveladoras de su avanzada edad, se esconden miles de historias que marcaron la existencia de sus autores. Marcaron sus vidas para después marcar sus lienzos.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Vincent Van Gogh I. Los girasoles locos.


"No hay genio sin un gramo de locura" (Aristóteles)
“La ciencia no nos ha enseñado aún si la locura es o no lo más sublime de la inteligencia” (Edgar Allan Poe)
“Los locos abren los caminos que más tarde recorren los sabios” (Carlo Dossi)

Aristóteles, Poe y Dossi hubieran tratado en vida a Van Gogh como solo se hizo tras su muerte: como a un genio y no como a un loco. Van Gogh alcanzó  el reconocimiento una vez que ya no caminaba entre sus campos amarillos y azules; halló la admiración debajo de la tumba, cuando  únicamente podía celebrar sus multitudinarias exposiciones con el polvo y los gusanos.
Como una broma de mal gusto, su  fama surgió un año después de su muerte, cuando sus cuadros, expuestos por el llamado Salón de los Independientes, despertaron el interés de los parisinos.

Autorretrato. Vincent Van Gogh, 1887.
Fotografía extraída de El País Digital
Vincent Van Gogh, el holandés itinerante, nació en 1853 en Groot-Zundert, Países Bajos, y murió 37 años después en la Provenza francesa. Como una curiosidad que nos deja entrever el resto de su  (particular) paso por el mundo, diremos que recibió el nombre de un hermano fallecido poco tiempo después de nacer. Por eso, cada vez que miraba la tumba con su  propio nombre, Vincent confundía el mundo de los vivos con el de los muertos.

    Aunque es difícil, intentaremos resumir en pocas palabras el comienzo de una vida "de artista": hijo de un pastor protestante, el mayor de seis hermanos, galerista, profesor, librero y estudiante frustrado de teología en Ámsterdam y Bruselas. Cuentan Smith y Naifeh en su libro La Vida de Van Gogh, que fue expulsado de la Escuela Belga de Evangelización en la que era predicador porque     
“ impresionado por sus infrahumanas penurias, Van Gogh llegó a dar a los mineros lo poco que tenía y a vivir más pobremente que ellos". Después de esta desilusión, su crisis espiritual lo llevó a viajar por Europa, pero en vez de encontrar de nuevo la fe en Dios, la encontró en el arte. Allí derramará su talento, cambiando los fieles por la paleta de colores. Siempre sensibilizado con la miseria, sus primeros cuadros los dedicó a retratar a los campesinos y los mineros (su cuadro “Los comedores de patatas” 1885). Lejos de la imagen hosca, perturbada y violenta que equivocadamente se ha dado de él,  Vincent se caracterizó por ser un hombre de carácter introvertido, servicial y comprensivo con el dolor y las necesidades ajenas. 
   
     Vincent contó con un mecenas a lo largo de toda su vida, su hermano Theo. El amor fraternal fue una de sus únicas constantes, aquello que logró darle cierta estabilidad. Theo era quien lo financiaba y le sacaba de los apuros económicos cuando malgastaba el dinero y la pintura no le permitía subsistir. Aunque cuatro años menor, fue además una especie de consejero y figura paterna, ya que guió a su hermano acercándole a la pintura (lo encomió a dar sus primeras clases en La Haya) y alejándole de las malas compañías y los desengaños amorosos.


     El primero de sus muchos fracasos sentimentales lo tuvo con una joven llamada Úrsula, quien rechazó la proposición de matrimonio que le hizo un Vincent enamorado e inexperto. Parece que esta mala experiencia marcó el recorrido de su senda amorosa, porque Van Gogh llegaría a enamorarse varias veces, pero siempre sin encontrar la felicidad. Desconocemos las artes amatorias del pintor, pero parece que sus cualidades de seducción no eran las mismas que sujetando un pincel. Puede que solo tuviera mala suerte. Puede que siempre buscase mujeres que no eran capaces de corresponderle. Su prima Kate fue su segundo gran amor y también el segundo gran rechazo de su vida. 


Bibliografía y Fuentes

* NAIFEH, Steven; SMITH WHITE, Gregory. La Vida de Van Gogh. Penguin Classics. Estados Unidos. 2012

* CHAPARRO MARTÍNEZ, Sandra. Vincent Van Gogh. Razón y Fe: Revista Hispanoamericana de cultura. Número 1380. Páginas 299-306. Madrid. 2013. ISSN 0034-0235

* MCKENNA, Tonny. Vincent Van Gogh. En Critique: Journal of Socialist Theory. Número 39. 11/04/2015. Páginas 295-303. ISSN 03017605. Disponible online http://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/03017605.2011.561634

* LÓPEZ DIVI, Maria del Carmen; HERNANDO GARCÍA, Nuria. Enciclopedia Artística Vox. CREDSA, 1993. Madrid. ISBN 84-7153-738-9

* PUIG MARÍ, Eulalia, y equipo de redacción. Vox Diccionario Enciclopédico. Tomo cinco. CREDSA, 1990. Madrid. ISBN 84-7056-256-8

* FERRER, Isabel. 08/02/2002. La tormentosa relación artística de Van Gogh y Gauguin inunda Amsterdam. El País Digital. Fecha de consulta 19/11/2015. Disponible en http://elpais.com/diario/2002/02/08/cultura/1013122802_850215.HTML
 
*Proverbia. Página web. Fecha de consulta 15/11/2015. http://www.proverbia.net/citastema.asp?tematica=445

Fotografías
* Fotografía, Autorretrato de Van Gogh 1887. Fecha publicación 02/09/2015. Van Gogh, un asunto de familia. El País digital. Fecha de consulta 18/11/2015. Disponible en http://elpais.com/elpais/2015/08/31/eps/1441036621_818484.html